Cómo conseguir el sí de un cliente potencial

Cómo conseguir el sí de un cliente potencial

Para vender, los comerciales a menudo deben insistir ante las negativas de los clientes potenciales. Saber cuándo un no significa realmente “no”, o cuando puede convertirse en un “sí” te ayudará a economizar tus esfuerzos como vendedor.

Hace tres décadas, un famoso estudio llevado a cabo por el antropólogo Albert Mehrabian descubrió algo increíble: solo el 7% de la comunicación es verbal. El 93 % restante se reparte entre la voz y el ritmo del habla (38 %), y el lenguaje corporal (55%). Una primera conclusión que puedes aplicar para mejorar tus ventas a la luz de estos datos es que ¡no te puedes fiar de lo que diga el cliente potencial!

Si algo hemos aprendido en áreas del conocimiento como el neuromarketing, es que las decisiones de los consumidores no son meramente racionales. Están condicionadas por las circunstancias, por las emociones, por los deseos, los prejuicios y creencias que el cliente potencial tiene respecto al producto que le están ofreciendo, o incluso por factores completamente arbitrarios como los colores de un determinado artículo de consumo.

Así, es posible que cuando el cliente dice “no”, ni siquiera él sepa que su negativa puede convertirse en un “sí”, si el comercial toca las teclas adecuadas.

Cuando tu interlocutor diga “no”, debes pararte a pensar si realmente estás ante una barrera infranqueable, o frente a un muro de contención que puedes rodear con un poco de habilidad.

La importancia de ser persistente para vender

Si todavía eres escéptico y no ves muy claro que un no rotundo pueda convertirse en una respuesta afirmativa, observa el célebre ejemplo que menciona Napoleón Hill en su libro Piense y hágase rico. El autor narra una anécdota con un mensaje muy inspirador.

¿ABANDONAR CUANDO ESTÁS A PUNTO DE CERRAR UNA VENTA…?

R.U. Darby era un vendedor de seguros que antes de dedicarse a las ventas probó suerte durante la fiebre del oro cavando con su tío, que poseía una licencia de excavación en un pequeño terreno.

Encontraron el codiciado metal, pero casi enseguida pareció agotarse y abandonaron la mina. No sabían que el oro volvía a brotar a casi un metro de donde ellos habían dejado de cavar.

La experiencia enseñó a Darby que debía ser persistente, y de hecho llegó a ser uno de los mejores vendedores de seguros de la historia, embolsándose un millón de dólares anuales con sus ventas.

Ante la duda, ¡insiste! No te marches nunca sin probar al menos una de las técnicas de cierre de ventas, que tienen la función de tratar de precipitar la decisión de compra, o incluso salvar una venta prácticamente perdida. Podrías estar a casi un metro del oro sin saberlo.

 

NO TE RINDAS ANTE UN “NO”

Otra experiencia fue también determinante en el éxito de Darby, según cuenta Napoleón Hill. Poco después de quedarse a un metro del oro, Darby ayudaba a su tío, que dirigía una granja donde trabajaban y vivían unos arrendatarios afroamericanos.

Una tarde, una de las hijas de los arrendatarios pidió al tío de Darby 50 centavos para su madre. Este le respondió con un “Ni hablar”, y le ordenó que se marchara. Pero la niña permaneció de pie, erguida frente a él. Darby cuenta que su tío tenía un carácter terrible, y que ante la insistencia de la niña, pensó que iba a presenciar una paliza. Eran otros tiempos y los niños solían sufrir maltratos por parte de los adultos con frecuencia.

Además, todo el mundo saber el trato que los blancos le daban a las personas de color. Su tío cogió una dobla de barril y se dirigió a la niña, probablemente con la intención de agredirla. La niña dio un paso al frente mirando a los ojos a su oponente y gritó con todas sus fuerzas: “¡Mi mamá necesita esos 50 centavos!”.  El tío de Darby, contra todo pronóstico, le dio el dinero.

Napoleón Hill cuenta, tal y como lo oyó contar a Darby:

“Después de que la niña se hubo marchado, el tío se sentó en una caja y permaneció mirando por la ventana durante más de diez minutos. Estaba reflexionando, sorprendido, sobre la derrota que acababa de sufrir”.

Esa tarde, R.U. Darby aprendió que un NO, no significa necesariamente “NO”. Una vivencia que reforzaría algo que ya aprendió en la mina. En palabras del mismo Darby: “Me detuve a casi un metro del oro, pero nunca me detendré porque me digan “no” cuando les pida que compren un seguro”.

Ya sabes que la negativa del cliente no es motivo para abandonar. El reto ahora es saber cómo convertir un NO en un SÍ, y para ello puede ser de ayuda conocer algunos principios de comunicación no verbal.

Interpretar el lenguaje corporal para cerrar más ventas

Para conseguir que muchos noes se conviertan en síes, debes saber en qué punto está el cliente. Si se posiciona del lado de un no rotundo, o por el contrario hay un resquicio evidente por el que puedes colarte y cerrar la venta.

Poder interpretar el lenguaje corporal también te servirá para saber cuándo tienes que seguir presionando, o si por el contrario estás malgastando tu tiempo (aunque ya sabes la importancia que tienen insistir). También te servirá para saber cuándo el cliente está mintiendo en sus objeciones, o cuándo está planteándote problemas reales que le disuaden de comprar. Todo ello puedes aprovecharlo para escoger tu estrategia a la hora de rebatir las objeciones. ¡Vamos allá con el lenguaje corporal!

  1. Cabeza baja/alta

La inclinación de la cabeza puede aportarte mucha información sobre la mayor o menor receptividad de tu interlocutor.

La cabeza baja suele ser un síntoma de aburrimiento o desinterés, aunque en algunos casos también puede denotar sumisión.

Sin embargo, la cabeza levantada suele ser indicativo de interés. Pero cuando tanto la cabeza como la mirada se dirigen hacia el techo, podrían expresar aburrimiento (a veces también concentración).

  1. Brazos y/o piernas cruzados

A veces es señal de que tu contertulio está interesado en lo que dices y también puede indicar que la persona tiene frío. Pero por lo general… ¡no es bueno!

Suele significar que el cliente es poco receptivo a tu exposición. Permanece en una actitud defensiva y es probable que esté impaciente o desee escapar.

  1. Brazos y/o palmas abiertos

¡Enhorabuena! Si los brazos permanecen abiertos dejando el torso al descubierto, la persona que tienes frente a ti es receptiva. La apertura corporal indica una buena disposición a la comunicación. Puede ser indicio de receptividad. Si has conseguido pasar de una postura cerrada como la del punto anterior a esta otra más abierta, puede que estés realizando progresos.

Si los brazos aparecen separados del cuerpo y las palmas abiertas, ligeramente inclinadas hacia arriba, es indicio de sinceridad. Es probable que el gesto aparezca mientras el cliente te plantea una objeción, al menos sabes que probablemente se basa en algo verdadero, y en consecuencia puedes emplear esa información para elegir el próximo movimiento.

  1. Gesto negativo con la cabeza

¡Lo has adivinado! Significa negación. Pero, ¿qué tipo de negación? ¿Una rotunda e innegociable, o una de esas que oculta una puerta abierta que conduce hacia el cierre de la venta?

Los expertos consideran que si la negación con la cabeza empieza con un movimiento de rotación hacia la izquierda al que sigue otro similar hacia la derecha, la negación es sincera. Por el contrario, si el sentido de la rotación de la cabeza es el opuesto (derecha a izquierda), su negativa esconde una mentira.

Aplicada al momento de las objeciones, esta información te puede ser de gran utilidad.

  1. Gesto afirmativo con la cabeza

Si tu interlocutor afirma moviendo su cabeza, también debes fijarte en el sentido de la rotación. Si el cliente mueve su cabeza de arriba hacia abajo, su gesto afirmativo es verdadero. Por contra, si el movimiento va de abajo a arriba, es un sí falso.

No olvides que un gesto considerado de forma aislada no significa gran cosa y puede conducirte a un error. Es importante considerar la situación como un todo. Si logras interpretar esas señales en su contexto, tendrás más herramientas para convertir noes en síes y cerrar ventas con mayor facilidad.

Diez normas para enviar un correo electrónico de trabajo adecuado

Diez normas para enviar un correo electrónico de trabajo adecuado

El correo electrónico es uno de los sistemas de comunicación más habitual en el entorno laboral. Y aunque se desarrolle en el mundo online, hay que tener en cuenta que, como en todas las comunicaciones, tiene una serie de reglas y normas sociales, que muchas veces se olvidan.

En Internet, en muchas ocasiones se descuida el lenguaje, se cometen faltas de ortografía, se abrevian palabras… pero en el entorno laboral deben evitarse esos errores, y tratar de respetar la etiqueta (la etiqueta en Internet). Desde el portal Universia señalan una serie de aspectos que deben cuidarse para enviar un correo electrónico laboral correcto.

1. Evitar las mayúsculas

En Internet las mayúsculas equivalen a un grito, y pueden resultar ofensivas para quién recibe el correo. Por lo tanto, hay que evitar su uso, especialmente en el asunto del email, aunque se quiera llamar la atención sobre algo.

2. Asunto

La información principal debe estar incluida en el asunto del correo, para evitar que el receptor pierda el tiempo.

3. Faltas de ortografía

En el contexto laboral, las faltas ortográficas están mal vistas. Hay que releer y repasar el correo antes de enviarlo, y utilizar un corrector de texto si es necesario.

4. Sencillez

Hay que evitar el exceso de adornos. Los colores, los gráficos… todo lo que no sea imprescindible hay que quitarlo, para que el email no quede confuso.

5. Archivos adjuntos

Cuando un email lleva un archivo adjunto hay que comprobar que, efectivamente, se ha adjuntado el archivo.

6. Evitar los emoticonos

El uso de emoticonos puede resultar infantil y poco serio en el entorno laboral. Lo mismo pasa con los GIFS o los vídeos.

7. Amabilidad

Ser amable nunca está de más. Decir «por favor» y «gracias» siempre está bien valorado. Asimismo, hay que usar una despedida adecuada, y evitar fórmulas demasiado informales («Besitossss» solo es válido entre amigos).

8. Cuenta seria 

Tanto la cuenta de correo como la firma del mismo deben ser serios. Si es necesario, habrá que renunciar a la cuenta creada en la adolescencia, para usar una profesional, que incluya el nombre. Lo mismo pasa con la firma, que no debe incluir dibujos, emoticonos ni otros elementos que desvíen la atención y den imagen poco profesional.

9. Exclamaciones

Varias signos de exclamación o interrogación, negritas, puntos suspensivos… abusar de las exclamaciones solo sirve para ensuciar el texto. Solo deben usarse cuando la redacción lo requiera, y siempre respetando sus reglas ortográficas.

10. Responder a todos

Elegir correctamente los destinatarios del mensaje es casi tan importante como el texto. Cada día un trabajador puede recibir decenas de emails, por lo que hay que evitar incluir a la gente en correos en los que no sea necesario. Lo mismo pasa con la opción «responder a todos», que puede llegar a causar problemas entre la plantilla

Cinco claves para aprovechar al máximo  el correo electrónico

Cinco claves para aprovechar al máximo el correo electrónico

El correo electrónico sigue siendo la forma de comunicación más habitual en el mundo empresarial, según datos de Radicati Group. Cada día se envían y reciben 109.000 millones de correos corporativos. La consultora considera que se alcanzarán los 5.200 millones de cuentas en 2018, siendo la mayor parte (61%) para uso corporativos.

Sin embargo, no todas las empresas sacan el máximo partido a esta potente herramienta. Para tratar de corregir las malas prácticas, el proveedor Acens, líder en servicios de Cloud Hosting, ofrece cinco claves que ayudan a mejorar la productividad.

1. Conocer los objetivos

Hay muchas opciones a tener en cuenta a la hora de elegir un servicio: gratuito o de pago, capacidad, copias de seguridad, protección de datos… Existen tantas posibilidades como necesidades puede tener cada empresa. Por eso, antes de tomar una decisión, hay que tener claras las necesidades de la empresa y los usuarios, y el uso que se le va a dar.

2. Dispositivos múltiples

El 62% de los usuarios de correo lo configura en al menos tres dispositivos diferentes: Tablet, móvil y ordenador, según un estudio de Edans. Cada vez son más los trabajadores que se conectan desde dispositivos móviles, en muchos casos en exclusiva, por lo que es importante elegir un sistema que se adapte a este tipo de usuarios.

3. Definir el asunto

Un estudio de Dynamic Markets develaba que el 61% de los encuestados cree que los correos no respondidos retrasan las decisiones comerciales. Para evitar que un correo importante no pase desapercibido, o para que el potencial comprador abra el correo, es importante cuidar el asunto del mensaje, definiendo la prioridad; sintetizar y no usar más de 40 caracteres; no abusar de palabras suscentibles de ser consideradas spam…

4. Gestión del correo

Cada usuario corporativo envía y recibe unos 121 emails al día, a los que hay que sumar los millones de correos no deseados que circulan por el mundo. Por ello es básico gestionar correctamente la cuenta, estableciendo filtros, creando carpetas temáticas, vaciando la bandeja de entrada para acelerar la carga, o estableciendo horas para responder al correo. Son algunas normas que ayuda a incrementar la productividad.

5. Herramientas complementarias

Existen una serie de herramientas complementarias que ayudan a incrementar la efectividad del correo electrónico, como los servicios de almacenamiento en la nube para archivos pesados, funcionalidades para compartir documentos que deben ser revisados, o sistemas para reuniones virtuales.

El vehículo, como gasto deducible principal en la actividad del agente comercial

El vehículo, como gasto deducible principal en la actividad del agente comercial

La herramienta principal del agente comercial, en el desarrollo de su trabajo, además naturalmente de su pericia y don de gentes, es su vehículo. Por esto vamos a tratar de establecer las principales pinceladas de su tratamiento fiscal.

La afección del bien

La afirmación realizada en el encabezamiento, no fue siempre así, pues todavía hay relatos de nuestros mayores, que cuentan sus inicios en el mundo de la agencia comercial, como usuarios del transporte público (trenes, autobuses…), para procurar los necesarios traslados a otras provincias para el desarrollo de la venta.

Hoy se hace impensable el ejercicio de esta actividad, sin la disposición del vehículo como herramienta propia de trabajo. Y tanto es así que la norma tributaria en su artículo 95.3 de la Ley de IVA, establece la posibilidad de deducir el 100% del vehículo, por presumir dicho bien, como afecto a la actividad de agencia comercial en su totalidad, para el efectivo desarrollo de su ejecución y consecución de ingresos de la misma; equiparándolo a otras actividades donde el uso del vehículo es obvio, como lo es por ejemplo la prestación de servicios de transporte de personas o mercancías.

Ahora bien, teniéndolo tan fácil, pues dicha norma tributaria está sorprendentemente de nuestra parte, no hay que descuidar las obligaciones fiscales del agente comercial a este respecto, pues para que dicho vehículo sea considerado afecto a la actividad tendremos que cumplir las siguientes premisas:
– La actividad de agente comercial debe de encontrarse debidamente formalizada, habiendo gestionado su alta fiscal en el I.A.E. y epígrafe correspondiente a dicha actividad.
– Deberá de existir igualmente plena coincidencia entre la titularidad del agente comercial en la referida alta fiscal, con la titularidad de dominio del vehículo que queremos afectar.

Igualmente deberemos de realizar el asiento de alta como bien afecto en nuestro libro registro de bienes de inversión, así como contabilizar debidamente la factura que queremos deducir en los libros registro obligatorio de ingresos/cuotas repercutidas y gastos/cuotas soportadas.

Por otro lado, hay que tener cuidado cuando se compatibilice la actividad de agente comercial con otras, a veces con cierta vinculación, como los distribuidores de productos del mismo sector en el que representa y otras veces totalmente diversas, que nada tienen que ver con la agencia comercial.

En estos casos la Agencia Tributaria puede suponer que el vehículo se comparte en todas ellas y en consecuencia no admitir como grado de afección del mismo el 100%.

error: Este contenido está protegido.